
De todos es bien sabido que la información financiera adecuada, confiable, veraz y transparente es un requisito indispensable de todo buen gestor de una empresa u organización. No solo consiste generar una gestión y un control de los aspectos económicos de una empresa, sino que es un ejercicio de responsabilidad hacia los grupos de interés, es decir, propietarios de la empresa, accionistas, los propios trabajadores, los proveedores, los clientes, la administración, así como otra serie de grupos de interés entre los que se encuentra la banca que puede llegar a financiar a dicha empresa. Este tema ha sido ya tratado infinidad de veces, en artículos, libros y en el mismo día a día de muchas empresas.
Desde hace tiempo, se ha venido constatando que el ofrecer datos de la contabilidad de una empresa es insuficiente para responder a las nuevas necesidades de información o de la rendición de cuentas por eso, es necesario que las empresas tengan que informar sobre sus actividades que tienen que ver con la responsabilidad social de las empresas. Es un ejercicio no sólo de transparencia sino de poner en valor todo cuanto realiza.
Podemos encontrar numerosos autores, estudiosos y empresarios que entienden que la responsabilidad social de la empresa es lo mismo que la sostenibilidad, que están tan estrechamente vinculadas que es difícil diferenciar en una empresa lo que es la RSE y la sostenibilidad. De cualquier modo, lo importante es que las empresas trabajen dentro del marco de la sostenibilidad entendida como la resultante del vector economía gobernanza, social y ambiental. No debemos olvidar que una de las actividades más importantes, es la comunicación. Esta debe dar a conocer de manera veraz y transparente sobre las acciones y actuaciones llevadas a cabo por la empresa que se pueden enmarcar en cualquiera de los vectores anteriormente citados.
En la actualidad existen diversos estándares o modelos de informes de sostenibilidad que pudiera dar a conocer a las partes interesadas de los logros, metas y objetivos alcanzados por parte de la empresa en materia de sostenibilidad. Las virtudes de una adecuada gestión por parte de una empresa, es poder alcanzar un equilibrio los resultados de los tres anteriores vectores, de manera que la empresa pueda crecer económicamente con una adecuada gobernanza y con un impacto positivo en la sociedad y respeto al medio ambiente. Este es el estilo o prototipo de empresa que hay que alentar mediante la adquisición de sus productos y servicios o mediante las ayudas fiscales con económicas que las distintas administraciones pudieran entrar en su marco competencial.
El sistema de información elegido por parte de la empresa debe ser adecuado a su realidad y naturaleza de actividad, así como de la capacidad técnica y económica de poder organizar y diseñar un sistema de indicadores representativos con el fin de obtener una imagen de situación de partida que a lo largo del tiempo refleje una evolución de cómo está funcionando la empresa y ponga en valor una mejora continua a través de los hechos realizado.
¿Se están realizando los suficientes esfuerzos para poder alcanzar los objetivos y metas que la propia empresa se ha exigido?
Ciertamente, la elección del sistema indicadores es un momento esencial para que posteriormente se pueda informar de manera transparente y adecuada. No consiste en crear un mar de datos o indicadores, sino informar de aquellos aspectos que sean significativos mediante un sistema de indicadores que ayuden a poder ver la evolución y constatar así la mejora continua que pueda estar consiguiendo la empresa o bien los retos que se le plantean por un incumplimiento de una meta concreta. Informar sobre los logros, pero también las dificultades es un ejercicio sano y que, en ocasiones, si así se repite en un determinado sector por muchas empresas, quizá debe replantearse la misma administración competente en la exigencia de un determinado requisito, viendo que existe una incapacidad técnica económica por parte de las empresas ante una exigencia administrativa determinada. La información siempre tiene un valor pedagógico para la propia empresa, así como para el resto de los grupos de interés. No debe ser una autoexaltación, sino el mostrar que es lo que se ha realizado y conseguido. Es un ejercicio de reflexión interna que ayudará sin duda a replantearse acciones, inversiones, mensajes de marketing, relaciones con proveedores y clientes, como también con otros grupos de interés. Por ello es necesario, independientemente del tamaño y la naturaleza de la actividad económica que se lleva a cabo, el que cada empresa en su justa medida puede realizar un pequeño o gran ejercicio de reflexión y comunicación.
La comunicación adecuada es un acto de cooperación entre empresas cheque aquello que comunique una empresa será leído por la competencia, por la administración, por los trabajadores, por los clientes y otros grupos de interés que podrán ver los esfuerzos que se están realizando e incluso las correcciones que se plantean con el fin de ir mejorando continuamente.
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